Compartimos algunas imágenes de nuestro corto recorrido por La Habana, sólo fueron dos días en los cuales tratamos de conocer cada rincón de esta mágica ciudad, recorrer La Habana es como regresar al pasado, una ciudad detenida en el tiempo donde la alegría y cultura de su gente le impregnan un toque mágico. Nos llevamos un muy buen recuerdo de la amabilidad, alegría y sonrisas que nos sacaron, por su sangre corre el arte, el son, la música y en cada esquina uno puede encontrar artistas interpretando esta alegre música característica de La Isla.

Encontramos buenos restaurantes para comer, agradables zonas para caminar y compartir con los locales, recorrimos sus calles en un Pontiac de la década de los años 50`s con un super anfitrión y guía, quién nos contó muchas historias de cada uno de los lugares turísticos que recorrimos.

Quedamos con el deseo de volver con más tiempo y poder vivir otras experiencias que no tuvimos la oportunidad de disfrutar por falta de tiempo.